Él tenía lo mismo que yo, compartíamos alguna parte que los demás
no tenían; el riesgo de vivir. Sabía de zozobras.
Nos reconocíamos en el medio de una frase, de un gesto, de
una discusión. Él tambien se había ido y a veces pienso que ni era ni es
casual nuestro trajín de idas y venidas.
Algunos necesitamos mirar lo que amamos desde la lejanía.
Necesitamos perspectiva. Debe tener que ver con aquello
que dijo alguien alguna vez: "Ni contigo ni sin ti tienen mis penas
remedio, contigo porque me matas y sin ti porque me muero...."
Te confieso que la frase final a veces me produce ciertos escalofríos y es porque es a lo que se aferran todos esos maltratadores sin cerebro -mayoritariamente hombres-.
ResponderEliminarDe poder elegir, yo digo: CONTIGO.
Besotes.
Igual, Ángel...
ResponderEliminarBesotes