lunes, 23 de abril de 2012

Los hijos








"Cuando los llevas en tu vientre, no los esperas, sólo juntas ganas para creer en ese milagro de la vida. tu cuerpo, sabia naturaleza segrega endorfinas por doquier para que te sientas bella cuando tus pechos rebasan la lencería de la seducción. Para que te sientas una gacela cunado el centro de gravedad se desplaza y te bamboleas como si fueras un pariente de Obélix. Para que te haga gracia que salgas sin medias porque es imposible el ángulo recto. Todo eso no importa porque el laboratorio de esa química perfecta de nuestro cuerpo se ha puesto en marcha y se te pone esa luz en la cara, esa luz que ciega pensamientos y te hace disfrutar de esos nueve meses como de un crucero hacia un mundo desconocido.
Y llegan. con poco peso como ella, con mucho peso como ellos. Que se lo comen todo ellos, que no come ella, que duerme él, que no duerme ella, que no duerme nadie, que llora ella, que llora él, que lloramos todos,, que el día y la  noche es una línea discontínua que no avisa, que el laboratorio paró de golpe la secreción de aquella bendita sustancia y que tus pechos son dos cantimploras que duelen, y lloras, y te vuelves zombi, y pasan unos meses en que existir es sólo alimentar, cuidar, vigilar, y un día sonríe y otro te mira de verdad, y otro se calma con tu voz y le cantas... mal, como lo has hecho siempre, y él te mira como si escuchara a Barbra Streisand  y ella se acurruca en tu abrazo y la aspiras, la hueles, y entonces todo el universo tiene el más absoluto de los sentidos, y una podría definir con total certeza la felicidad que nunca podrá definirse fuera del regazo de los hijos.
Ya lo he dicho. Bendito ellos. Los mismos que hoy quiero que sean autónomos e independientes.
Los mismos que me desesperan robándome el sueño de mi madurez..."


                                                                    Elena Moreno.


1 comentario:

  1. Los que por una cosa u otras no hemos sido bendecidos con peques no imaginas como envidiamos a los que si los tienen.
    Dicen por estas tierras que el que no tiene hijos tiene sobrinos pero no es lo mismo, no es lo mismo.
    Un besazo fuerte.

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